Siempre puedes volver


Aquí estoy de nuevo, después de tanto tiempo sin publicar en la web y por mera autocrítica porque a veces nosotros nos ponemos la pared solitos, creemos que para una página o un medio debemos mantener un parámetro o una personalidad en particular y al final todo se trata de ser tú, pero bueno, otro día les cuento de eso.

 


A mis 8 suscriptores quiero contarles que ha sido un tiempo de mucho cambi, en todos los sentidos, hay una versión de Angélica pre pandemia, durante y post.


En la prepandemia estaba creando mil cosas pero sin enfoque alguno, era una loquita creativa que estaba teniendo éxito pero que al final no se encontraba en ningún lado, no sabía su rumbo.


En pandemia, el obligarme a detenerme fue el choque más grande para mi alma extrovertida e impulsiva, me amarraron, me encarcelaron y me obligaron a escuchar mis demonios internos, esos que me hacían crear en automático para evitar entenderlos.

Cuando llega ese choque emocional… con mi papá a kilómetros varado, una mamá con depresión y una Angélica encontrándose, descubriendo los ataques de pánico, la ansiedad y también la depresión fue un despertar muy espiritual, puse en práctica cosas que venía aprendiendo pero que por tener una vida tan acelerada las dejaba para luego, no pensé necesitarlas o al menos no de esa forma.


Mi aha moment: LA VIDA SIEMPRE TE VA A PREPARAR PARA LO QUE VIENE, todo lo que te pueda ocurrir hoy te está enseñando y haciendo más fuerte, confía.

Ajá y ahora la versión post-pandemia, esa que siente el deber consigo misma de aplicar todo lo aprendido y no repetir el viejo patrón de una vida en automático. Todo esto siendo flexible y entendiendo que repetir esos patrones serán parte del camino, lo importante es detectarlos y aplicar lo que aprendiste antes.

Hoy domingo, 10 de abril del 2022, puedo decir a plenitud que estoy orgullosa de mi y esto, luego de pasar el miércoles un día de MIERDA real, una ansiedad que me comió al punto de dejarme todo el día en cama y sin ánimo alguno.

No trabajé para la radio y estuve todo el día en cama, pero dentro de todo estaba abrazándome fuerte y diciéndome que las emociones pasan, que aburrido sería la vida si viviéramos felices todo el tiempo, qué irreal; además de esto, para mi sorpresa recibí mensajes bonitos de personas que valoro un montón y se sintió cercano, una dosis de oxitocina virtual.

En otro momento me hubiese enfermado una semana entera y la tristeza me hubiese dejado en cama todos esos días, pero no nos dejamos y nos levantamos, débiles porque el cuerpo siente, pero con la cara en alto (hay una historia más profunda detrás de esto que prometo contarles en otra entrada). Meditamos, pusimos música y retomamos el journaling, me esmeré en mis comidas y me di mis gustos, con mucha pausa me disfruté.

No todos los días son de gloria, no todos los días son excelentes y felices, la ansiedad me ha atacado últimamente porque estoy a días de vivir un sueño, algo que para mi laboralmente era impensable pero si manifestable.

Han sido tiempos de evolucionar y quedarse con todo lo que me funciona de cada episodio, de cada hueco y momento oscuro.


Parte de mi trabajo interno es cumplir con mi web, compartirles un pedacito más profundo de mi y este es el medio ideal que, por tonta, había dejado a un lado.


En mi próxima entrada hablaré de los sueños, que con trabajo se cumplen🦋

Con amor y alma, Angélica, la única angustia que debes tener en tu vida.