Esto pasa(rá)

Asumiendo la RESPONSABILIDAD como creador de contenido e influencer les vengo a echar el cuento de lo que me está pasando.

A diario nos topamos con un sinfín de información, estamos TODO el tiempo consumiendo la vida ajena sin saber qué tanta realidad muestra.


En lo personal, como una persona involucrada en redes y con el poder de comunicar hasta las veces que me cae mal la comida porque tenía lactosa, siento ese peso de también comunicar cuando algo no sale bien o estoy en un hueco existencial.


Sea cual sea la razón, el compartirlo con quienes me ven también se vuelve en una forma de drenar y conectar, porque existen altas probabilidades de que mi proceso lo transite alguien más.


Y actualmente (como lo dije en mi entrada anterior) estoy pasando un proceso difícil, no voy a dar culpables, no voy a señalar a nadie, realmente hoy no tengo energía para culpar, solo quiero mejorar.


Sin saber la causa principal o real, porque aún no la encuentro, me tocó experimentar el lado oscuro de la estética, el retoque que no salió bien, la ansiedad y el daño colateral que puede llevar un proceso que parece tonto, pero que realmente me ha JODIDO.


Una infiltración que me hice el 7 de febrero tuvo una reacción tardía en mi (insisto: aún desconozco el porqué de esto y no pretendo señalar a nadie)


Lo que sí voy a destacar es que todo esto se pudo evitar porque realmente:

1. No lo necesitaba

2. Tampoco estaba eufórica por hacérmelo.


En ese momento mi intuición ya me decía que esto no iba a salir bien.

Un mes después de la infiltración, aunque sí, estaba feliz con mi resultado, la zona se me inflama y empieza a generarme dolor e incomodidad. Para que entiendan, era la definición mandibular, jawline.

Este ciclo empezó a repetirse cada 15 días, mejoraba gracias a 4 infiltraciones de hialuronidasa y 8 inyecciones de esteroides. Nada saludable todo esto, sin contar la cantidad de pastillas.


Cambió mi rutina y mi ritmo, me ha limitado a nivel laboral y se convirtió en un dolor de cabeza real llamado “granuloma” y que ahora me tienen que extraer quirúrgicamente.


Y aunque mi caso es 1 de 10 pues sí, puede ocurrir y puede desencadenar aún más problemas del que creemos.


A todas estas, todo ocurre por algo, un claro ejemplo de que hay que aprender a los golpes y que de esto toca sacar la lección, el mensaje detrás, el motivo para detenernos y resetearnos.


Hoy estoy en otro ciclo inflamatorio, con dolor y frustración, motivación suficiente para hablarlo y drenar con ustedes este sentimiento.


Y lección aprendida: Antes de tomar una decisión piensa si realmente lo necesitas, si lo quieres, si estás con un profesional acreditado, cerciorate de todo el paso a paso, del producto que usa, del cuidado y reposo necesario.


Yo estoy a días de la extracción cosa que me aterra, pero del que estoy segura saldré bien, DECRETADO ✨manden buenas vibras✨

Con esperanza y tratando de mantener la angustia bajo control, Angélica.